Observaciones

viernes, 10 de mayo de 2013

IRTEERA IREKIA - SALIDA ABIERTA - ALFARO Y LAGUNA DE PITILLAS


El Grupo Local de SEO-Birdlife en Donostia ha programado para el sábado 25 de Mayo una visita a Alfaro y Laguna de Pitillas. Los detalles los podéis leer en el cartel que hemos preparado: 

Este tipo de salida está pensada para el público en general con inquietud por iniciarse o conocer algo más en el amplio mundo de la ornitología.

Se trata, en definitiva, de disfrutar con las aves que podamos observar y pasar un día agradable. 

Anima zaitez gurekin egun pasa hegaztiak behatzera etortzera.  Oraingo honetan, Alfaron eta Pitillasen ibiliko gara, hezeguneetako hegaztien, eta bereziki, amiamokoen bizitza, egoera eta habitata ezagutu nahiean. 

Egun gutxi geratzen dira Maiatzaren 25erako. Apunta zaitez lehenbaitlehen!


domingo, 5 de mayo de 2013

“Tenemos arte para no morir de la verdad” (Nietzsche)




El bombardeo que sufrió la población de Gernika hace 76 años, inspiró a uno de los más grandes artistas de la historia para plasmar en un enorme lienzo de casi 30 m2, una poblada coreografía estática en blanco y negro, que aglutina en un solo símbolo elementos simbólicos con identidad y significado propio, conformando lo que hoy es  imagen del estupor, el dolor, el desgarro, la tragedia, la crueldad y la sinrazón, pero con una tenue luz que alumbra la necesidad de esperanza. O lo que es lo mismo, un signo universal contra la barbarie y una reflexión sobre el cuadro y Gernika.

Palacio barroco de Alegria, sede del Museo de Euskal Herria

En la conmemoración de este 76º aniversario de este hecho histórico, el Museo de Euskal Herria, al recopilar obras de arte generadas por artistas vascos (Ibon Aranberri, Javier Arce, Kepa Garraza…) motivados e inspirados en la obra del genial malagueño, ha incluido el mural tridimensional sobre material arbóreo vivo, creado y recreado en el hayedo de Antzeri, en Zilbeti. 


El 25 de abril, en el acto inaugural de la exposición “Azken Gernikak - Los últimos de Gernika”, estaban presentes, junto a las fotos de la obra, quienes con sentimientos, ideas y manos colectivas, son autores del mural de Zilbeti.



Entre quienes decidieron que esta encarnación del Guernica de Picasso cumplía méritos para estar integrada en la compilación artística e inauguraron la exposición: Miren Josune Ariztondo, Diputada foral de Cultura de Bizkaia, Xabier Sáenz de Gorbea, Comisario de la exposición, el Presidente de la Fundación y el Alcalde de Gernika, José María Gorroño.



Si la obra pictórica está presente en el Museo, las hayas de leña y savia de Zilbeti, también están presentes en Gernika, al arrimo y amparo de la ermita de  Santa Luzia, donde las siete responden a la llamada de la primavera con su incipientes hojas verdes.



La exposición Azken Gernikak, que ahora acoge el Museo de Euskal Herria, se presentará en distintas localidades, como también lo está haciendo la exposición fotográfica “Bizitzaren ordaina - El precio de la Vida”, que ahora se muestra en Ataria, el centro de interpretación del humedal de Salburua (Vitoria-Gasteiz), y que aporta perspectiva fotográfica sobre las amenazas mineras al espacio protegido Monte Alduide.







Información complementaria:







http://m.noticiasdenavarra.com/2013/04/12/vecinos/cantera-de-zilbeti-el-precio-de-la-vida

sábado, 27 de abril de 2013

TYTO ALBA en AÑUA




La iglesia de la Natividad de Añua, en plena llanada alavesa, además de un rico legado histórico artístico acoge, desde el pasado domingo 21 de abril, un nuevo hogar para Lechuzas.


De la mano del nuevo Grupo Local de SEO/BirdLife “SEO Betsaide” y con la colaboración del Ayuntamiento de Elburgo – Burgeluko Udala, del que su  alcaldesa Mª Natividad López nos abrió las puertas, celebramos lo que bien podríamos llamar el “Día de la Lechuza”. A esta convocatoria nos sumamos, como no podía ser menos, SEO Donostia, y allí nos encontramos y participamos en las actividades como si de un solo GL se tratara.




Plumas, egagrópilas, garras, cuidadosas y logradas ilustraciones, material gráfico y libros, todo recopilado con especial cariño principalmente por Norber y Joselu, puesto a la vista y al tacto, envuelto en explicaciones que intentaban dar respuesta a las innumerables preguntas sobre las Lechuzas para, así, conocerlas y aprender a quererlas.



El numeroso público que se acercó al recién construido centro cultural pudo disfrutar, y de hecho lo hizo, con una exposición de variados elementos relacionados con la biología de esta rapaz nocturna, un taller donde los txikis realizaron caretas del ave protagonista, una apasionada y didáctica charla de Gorka Belamendia y, como colofón, la instalación de una caja anidadera, bajo tejado y sobre la cúpula del templo, no lejos de un ventanuco al exterior.




El lema, “Aliada de la agricultura en la llanada Alavesa”, es decir su papel de controlador biológico de las poblaciones de roedores que afectan a los cultivos, y unas cuantas fotos de la jornada sirven para hacerse una idea de lo que allí se presentó y que tan buena acogida tuvo entre los asistentes.









Luego de emplazada la caja, no podía faltar la visita a la torre de la iglesia. Al arrimo de los añosos metales y melenas de las cuatro campanas, la llanada queda a nuestros pies, ofreciendo vistas del tierno cereal que alterna con la tierra desnuda de la recién recogida remolacha. Bosquetes salteados y ribeteando los modestos riachuelos. A lo lejos aún se distingue nieve, que recuerda al reciente invierno, en los montes de Aizkorri-Aratz.




Casi cuesta creer que las Lechuzas no encuentren oportunidades de proliferar en estos magníficos paisajes que parecen diseñados para ellas. Si de las mismas fuentes de alimento viven otras rapaces diurnas, como Cernícalos y Aguiluchos pálidos, la falta de sustento no es la causa de la falta de Lechuzas. El problema reside en la escasez de huecos adecuados para  traer al mundo a su descendencia, y eso es justamente lo que se busca solventar con las cajas de anidar.



Tras un picoteo en animada conversación, no podíamos volver a casa sin acercarnos a Salburua y echar una ojeada a lo que por el humedal se deja ver en estos días. Más que descripciones verbales os dejamos unas fotos.




Solo nos queda invitaros a visitar el blog de nuestros compañeros de SEO Betsaide, con quienes por proximidad, no solo geográfica, seguro que compartiremos más actividades:


jueves, 18 de abril de 2013

PICONEGRAS ALEMANAS




No es frecuente la presencia de Pagazas piconegras en el estuario del Bidasoa. Las poblaciones que crían en la península Ibérica, lógicamente no atraviesan nuestro territorio en sus viajes migratorios. Son tan solo los ejemplares de las pequeñas poblaciones del norte, de camino a África y de  retorno a sus colonias de Jutlandia, los que pueden encontrar en Txingudi estación de reposo y alimentación.


De tan escaso contingente, el de esta pequeña población reproductora en Dinamarca y Alemania, es normal que no se tenga información exhaustiva y abundante sobre sus rutas y pasos migratorios. Aunque se presupone que viajan bordeando las costas de Holanda, Bélgica, Francia, España y Portugal antes de cambiar de continente probablemente por el estrecho de Gibraltar. En los mapas de distribución también sugieren una ruta mucho más directa y “vertical”, atravesando el centro de Europa y entrando en África por Túnez o Argelia tras sobrepasar Córcega y Cerdeña.
Estas que os mostramos parecen coincidir con la primera de las opciones.




Cabría la posibilidad de que las Pagazas piconegras de esta cita pudiesen tener su origen, aunque solo sería una hipótesis, en ejemplares en un movimiento de dispersión previo a la verdadera migración desde sus criaderos ibéricos, pero las anillas de colores de sus patas despejan todas las dudas.





Vamos con los datos verificados de esta observación especial, ya que no tenemos constancia de otra similar y anterior, con lo que presumimos que es el primer registro de estas características.

Clic para agrandar

Observador (y fotógrafo): Iñaki Vega
Lugar: Bahía de Txingudi, Parque Ecológico Plaiaundi
             Irun, Gipuzkoa (ES) 43º20´00´´N – 01º47´00´´W
Fecha: 1 de septiembre de 2012





Como se puede apreciar en las fotos, estos dos jóvenes ejemplares no estaban solos, y no se despegaban de dos adultos a los que reclamaban insistentemente comida y que, por lógica, serían sus progenitores. Esta conducta nos es familiar en los Charranes patinegros, con los que, por otra parte no sería difícil confundirlos en la distancia y las reverberaciones que produce el calor en los limos intermareales, lo que da a la cita un plus por el mérito del observador.


Nuestros agradecimientos desde aquí a Klaus Günther,  aunque no lea estas líneas, el responsable del anillamiento de estos ejemplares, por remitirnos los historiales y muy en especial a Alfredo Herrero Gorrotxategi, que probablemente sí lea esto, por su inestimable colaboración en la tramitación de la lectura de estas anillas, e incontables más, desde hace ya unos cuantos años.



Más información sobre la especie:


sábado, 30 de marzo de 2013

GYPAETUS BARBATUS POR NUESTROS MONTES


El verano pasado subimos una entrada con un protagonista estelar de lujo, un Quebrantahuesos (en euskera Ugatz) llamado “Kiriku” http://seodonostia-gipuzkoa.blogspot.com.es/search/label/KIRIKU
Un tiempo atrás, también hablamos de otro Gypaetus con nombre propio, “Benigno” al que tuvimos la fortuna de observar en la ZEC Monte Alduide, y que, por causas ajenas a nuestra voluntad, la entrada no está enlazable, pero podemos verle, aunque lejos y borroso, en la foto siguiente:



Hoy hablaremos un poco de otros ejemplares de la especie que van consolidando sus territorios entre nosotros, aunque y de momento, aún no se haya producido la tan esperada reproducción exitosa.
En la parte nororiental de la Comunidad Foral de Navarra, lindando y compartiendo espacio natural con Gipuzkoa, encontramos las sierras de Aralar, Urbasa, Andia, Arbaiun, Alduide o las cumbres de Baztan. Estos espacios albergan hábitats adecuados a los requerimientos de la especie y despensa suficiente para su especializada dieta.




Los macizos rocosos de nuestro territorio son espacios puente vitales para la expansión de la especie, en dirección oeste, en el intento de recolonizar Picos de Europa. Es decir, consolidar la conectividad con la población del Pirineo. Sabido es que la propia ecología y comportamiento de estas magníficas aves son un hándicap para restablecer su presencia allí donde se extinguió, como la tardía madurez reproductora (6-7 años), la escasa tasa de fertilidad (0,5 pollos pareja-año) y una acentuada filopatria que les lleva a retornar a su lugar de nacimiento tras la dispersión seminómada durante su inmadurez.



Estas circunstancias son inherentes a la especie, tanto como su hermosa silueta. Lo que más debería preocuparnos son las afecciones negativas no naturales, ya que las provocamos nosotros, los humanos, y es sobre las que deberemos actuar para eliminarlas de la ecuación.
Perder valiosos individuos de esta especie por disparos de escopeta, envenenados con variadas ponzoñas, víctimas de impactos y electrocución en tendidos eléctricos o directamente la expoliación de huevos es, además de perseguible y punible, imperdonable.
Legislación en materia de ganadería, por problemas sanitarios no generados por la actividad tradicional y sostenible, han reducido la disposición de recursos alimenticios y alterado la forma de acceder a ellos. La gestión de las reses muertas, tras la aparición de la enfermedad de las “vacas locas”, ha sido el ejemplo más reciente.
El “disfrute de la naturaleza” de forma descontrolada, invasiva y perturbadora, no es un mal menor, ya que puede provocar la muerte por inanición, o indefensión, de pollos cuyos padres son espantados de los nidos a los que no vuelven. Acostumbramos a afirmar que los Quebrantahuesos anidan en cavidades de paredes rocosas inaccesibles, pero esta aseveración se tambalea ante la escalada y el parapente, sino se regula en las áreas sensibles.



Mucho, muchísimo, queda por hacer, y esperar, para que los Quebrantahuesos salgan de la nómina de especies en peligro de extinción, pero hay que reconocer el trabajo que desarrollan profesionales y voluntarios, con mayor o menor respaldo de las administraciones públicas (nos gustaría añadir la coletilla “competentes”) a favor de este objetivo. Comprobar, sobre el terreno, esta difícil labor, nos reconcilia un poco con nuestra propia sociedad-civilización, tan nefasta en otros aspectos. Sumamos esta sensación a la de por si hondamente plena de transitar por el monte. Si como decíamos, el futuro de la especie reside en el restablecimiento de poblaciones estables y genéticamente viables, en las grandes cordilleras, no es menos importante y gozosa, su presencia en los lugares de transición como lo es nuestro territorio.


Patear por estos espacios, tan bellos como inhóspitos y misteriosos, de lo que, en otras eras geológicas, fueron fondos marinos que las fuerzas tectónicas elevaron a las alturas, es en si mismo impresionante. La historia, la leyenda y las tradiciones los han salpicado de mitos y ermitas que coexisten en armonía con las criaturas que requieren de estos hábitats. Pese a la indudable y palpable alteración del paisaje a lo largo de los siglos, estos lugares aún albergan el espíritu de lo salvaje, tal como en el espíritu de los vascos aún persiste la proyección casi totémica de las montañas. Este profundo y arraigado sentimiento debería ser herramienta de conservación para preservar la riqueza geológica, biológica y cultural de estos parajes.



El personal encargado del seguimiento de estos Quebrantahuesos, desde puntos estratégicos, telescopios en ristre, lleva una anotación rigurosa y concienzuda, como notarios que son, del transcurrir de las vidas de estas grandes y escasas Falconiformes. Coincidir con ellos, sin perturbar su tarea, da lugar a la charla amigable e instructiva, no exenta de ciertas complicidades e intercambio de experiencias sobre algo tan fascinante como ajeno a la gran mayoría de la gente. Lo mismo profesionales, contratados o voluntarios, expertos o recién iniciados, nos debatimos en el equilibrio necesario entre la divulgación de estos tesoros y la discreción necesaria para su preservación. 



Si el día que subimos a los reinos de Mari (numen por excelencia del Olimpo vasco) está de visita su hermana Fortuna (del Olimpo clásico), puede que la sombra del Quebranta nos pase no muy lejos. Si llevamos los ojos abiertos, será una experiencia emocionante, una sorpresa, no por deseada, menos sorprendente. Oportunidad casi única que se graba en la memoria, en el rincón de los momentos felices. Es tal es subidón que casi ni se atina a coger la cámara que nos cuelga del cuello. 



Existe una oferta de emplazamientos habilitados para observación y fotografía de estas aves, allí donde son relativamente abundantes y acuden a comederos ex profeso. Quien ha tenido la oportunidad de acceder a uno de estos hides, habrá tenido compensación suficiente al esfuerzo que condiciona su uso con la ocasión de ver a los Quebrantahuesos a poca distancia. ¿Qué se puede decir cuando es el “pájaro de fuego” el que nos sobrevuela, indiferente a nuestra presencia en su territorio, sin preparación ninguna, sin “cita previa”, mostrándose en todo su esplendor de “señor por sus dominios”?


Respeto y admiración, conciencia conservacionista, son valores que necesitamos transmitir ya que sin ellos el futuro, e incluso el presente, de muchas especies y espacios desaparecerán irremisiblemente. Los Quebrantas, como otras muchas riquezas naturales, son atractivos para el ecoturismo o turismo de naturaleza, deberemos ser muy escrupulosos para que esta actividad no pervierta su sentido y resulte contraproducente en lugar de aportar beneficios al medio y criaturas a preservar. De algún modo, y ya que de divinidades hablábamos, no se debe utilizar su nombre en vano.